El poder del nuestro cuerpo

¿Tendrá algún poder nuestro cuerpo? 

¿Cuál sería ese poder? La encarnación es la materialización de nuestro existir en este planeta. El cuerpo, nuestro cuerpo se ha de encargar de materializar todo aquello que hacemos y somos en esta vida. Nuestro cuerpo es el directo ejecutor de lo que hacemos, sin él no es posible llevar a cabo ninguna acción. Al ser quien realiza las acciones nuestro cuerpo está mostrando su poder. Sin darnos cuenta siquiera nuestra corporalidad nos sostiene y nos contiene (sistema óseo y muscular), nos posibilita todos los sentidos que sensorialmente nos conectan con nosotros y con los otros.




El poder de nuestro cuerpo reside en su tremenda capacidad sensorial y gracias a nuestra corporalidad somos como un radar y una antena al mismo tiempo. Podemos detectar dentro de nosotros mismos y también más allá de nuestra corporalidad una serie de fenómenos que pueden pasar desapercibidos solo por el hecho de no considerar este poder.
En el coaching ontológico gran parte del trabajo que realizamos es la recuperación de nuestra corporalidad, no tanto desde una perspectiva estética (qué tan bien me veo), sino más bien desde una perspectiva de hacerme cargo de mi propio cuerpo (que tanto lo considero, lo escucho, lo nutro, lo cuido), y una perspectiva de respeto y consideración frente a toda la información que mi cuerpo constantemente me provee.





El poder de nuestro cuerpo físico es un poder disponible que por lo general aprendemos a desdeñar desde pequeños, considerando que el cuerpo es solo una máquina a la que se le exige rendir al máximo posible con la menor inversión de cuidado. Y lamentablemente hasta que aparece la enfermedad no damos cuenta de su poder.
Apropiarte del poder de tu cuerpo significa aprender a escuchar todos los mensajes y la información que te ofrece.
Silvia.

Comentarios